La noche iba poniéndose muy oscura en San Mishuno. Nadie tenía noticias de Daniel y yo no podía dormir, así que decidí ir a correr un poco
Cuando volví, Cole estaba en mi pequeña terraza cuidando de las plantas, aunque si no estoy alucinando, diría que más bien estaba hablando con ellas.
*Cole*: Supongo que esta noche no vas a dormir muy bien ¿Eh?
*Ada*: No es noche para dormir, la verdad...Ni si quiera se me ha ido de la cabeza corriendo.
*Cole*: Entiendo...eso es lo normal. Yo tampoco he conseguido pegar ojo en el sofá aún.
Para colmo nocturno, tuvimos que mover el escritorio porque había una plaga de chinches asquerosas justo en ese lugar. Esta noche todo va mal...
*Ada*:¿No quieres comer nada?
*Cole*: No, gracias Ada. No tengo nada de hambre. Sí estoy un poco cansado, pero me quedaré despierto ya. No queda ni una hora para que amanezca.
*Ada*: Está bien, voy a ducharme y a prepararme para ir a trabajar.
*Daniel*:No tienes por qué ir a trabajar, Lobo lo entenderá. Quedan todavía dos horas para que empeices, llámalo.
*Ada*: Voy a ir, me vendrá bien. Puedes regresar a tu apartamento. No dudes en mandarme un mensaje si se sabe algo.




No hay comentarios:
Publicar un comentario